Cayó el empleo en el país por séptimo mes

En octubre se contabilizaron aproximadamente 12,19 millones de trabajadores registrados en el total del país, en el Sistema Integrado Previsional Argentino, que toma en cuenta los registros del pago de aportes personales y contribuciones por parte de las empresas, más el pago de la cuota mensual por parte de monotributistas y autónomos. Nominalmente subió en 6.200 puestos, 0,1% respecto del nivel de septiembre; pero marcó la séptima caída intermensual consecutiva en valores corregidos por la estacionalidad de cada rama de actividad (0,3 por ciento).
Un día antes de que el Indec informe la variación del Estimador Mensual de Actividad Económica correspondiente a octubre, José Anchorena, encargado del área de estadísticas laborales de la Secretaría de Trabajo, convocó a la prensa -entre la que se encontraba Infobae– para informar esos datos, y destacó que “en general los dos indicadores salen parejos y los empleos se comportan debajo, tanto en la baja como en la suba; estimamos que ese fenómeno se repetirá”.
Y agregó, luego de mostrar que en comparación con un año atrás se anotó una disminución de 119.500 puestos, equivalente a 1% menos: “Nuevamente se observó un movimiento heterogéneo, tanto en la variación por sectores de actividad y asalariados y cuentapropistas, como por provincia y tamaño de empresa”.
En la franja de los asalariados privados, sumaron 6,19 millones, se registraron sendas basas de 22.700 y 69.900 personas, en el mes y pasado 12 meses, respectivamente, en contraste con el sector público en su conjunto que con 3,17 millones se elevó en 10.100 en octubre y 3.800 en comparación con un año antes.

El resto de los rubros acusaron disminuciones menores en el mes, mientras que aumentaron en un año en casas particulares en 15.600 personas, principalmente por efecto de la política de fiscalización de la AFIP, a través de la DGI y Anses; y en 400 en el caso de los trabajadores autónomos

Un dato positivo que reveló la estadística laboral de octubre, en contraste con la caída del empleo neto, fue el aumento nominal de la remuneración de bolsillo del promedio de trabajadores en relación de dependencia en el sector privado en entre 6,2% en el promedio de $33.590 en términos brutos y 5,3% en la mediana (excluidos los desvíos en los extremos superior e inferior) de $27.004; en comparación con una tasa de inflación general de 5,4 por ciento.
La reapertura de las negociaciones paritarias que se cerraron en el año con cláusula gatillo en función de la inflación fue el factor decisivo de esa corrección salarial, la cual posibilitó un freno en el rango de 12% de caída real en comparación con el nivel de un año antes.
Según los datos de la Secretaría de Empleo, al cabo de los primeros 10 meses del año la “masa salarial acumuló una pérdida de 3,5%”, con una primera mitad del año estable, o incluso en suba; y un segundo semestre en baja.