Equinox, elegancia y tecnología

Fuente Autocosmos Hernando Calaza
Para nosotros el nombre Equinox es una novedad, pero este producto ya lleva un par de generaciones en el ruedo en el norte de América. Ahora, llega al país su tercera generación utilizando como base la plataforma del Cruze, pero con importantes cambios, y un precio competitivo gracias a su producción en México. ¿Qué tal está? Vamos a analizarlo en esta prueba.

Diseño: elegancia con moño
Desde afuera se nota la relación con la marca ya que utiliza los actuales trazos incluyendo líneas rectas, la arista longitudinal y la parrilla doble con la boca grande abajo y la angosta arriba sosteniendo el moño dorado.
Los trazos más personales están en el lateral donde aparecen líneas más redondeadas y suaves definidas por una nervadura que cae del guardabarros delantero al trasero. Otro trazo definitorio es el del techo trasero flotante con el pilar C inclinado hacia adelante y el D enmascarado. Remata el uso masivo de cromo en algunas secciones.

Interior: familiar, pero distinto
Puertas adentro vas a notar un estilo familiar, muy similar al del Cruze, pero con elementos propios como el equipo multimedia que en lugar de estar embutido se percibe apoyado sobre el tablero. Si bien en la parte alta no hay plásticos mullidos, están bien engomados y hay secciones en cuero con partes en piqué y costras en distinto tono. Salvo la parte baja del torpedo donde aparecen algunos plásticos inferiores, todo se nota de calidad y bien ensamblado ya sea por precisión como solidez.
Todo está a mano (y mirá que en la versión AWD Premier que estamos probando hay de todo) incluyendo varios porta objetos. La guantera es chica, los espacios de las contrapuertas también, pero tienen un hueco para paraguas y en el torpedo hay varios espacios, uno adelante con cargador por inducción, posavasos y una mega guantera debajo del apoyabrazos.
En las plazas traseras es donde más se aprecia estar en un SUV con hectáreas de espacio para las piernas, cabezas y hombros. Además, el respaldo se puede reclinar ligeramente y en la versión full tenés el mega techo solar (que se abre) para disfrutar del camino.

    https://noticias.autocosmos.com.ar/2018/12/14/prueba-chevrolet-equinox-el-equilibrio-del-mono

Baúl y auxilio
Esta es la parte más floja del interior de la Equinox. La capacidad de carga no es mala (tampoco deslumbrante) con 468 litros que se pueden estirar a 1.627 rebatiendo respaldos (con dos plancas en el baúl) para generar un piso plano. Hablando de piso, hay un doble fondo y debajo de eso una bandeja que revela el auxilio. Acá lamentablemente tenés un 135/70 R16 vs. los 235/50 R19 que calzan las demás ruedas. Yo creo que si se elimina el doble fondo hay espacio para una rueda en medidas homogéneas.

Equipamiento, tecnología y multimedia

Acá la lista es muy larga, al menos en la versión Premier AWD. Podés revisar que trae y compararlo con la entrada de gama FWD en el Comparador de Autocosmos haciendo click acá, pero vamos a repasar las principales amenidades de la “full” acá probada.

Te avisa haciendo vibrar el asiento, en lugar de quemarte con mil piiiips

Tenés acceso y encendido por presencia, pero también apertura del portón del baúl (pasando la pierna por debajo del paragolpes con la llave en el bolsillo), las butacas eléctricas traen dos memorias para conductor, hay cargador para teléfono por inducción (sin cables) y un techo panorámico que se abre. La Chevrolet Equinox Premier también ofrece sensores de estacionamiento delanteros y traseros (donde suma cámara), pero si querés esforzarte menos tiene estacionamiento automatizado (vos te ocupás de palanca y freno, el auto de la dirección).
o mejor es que en lugar de quemarte la cabeza con un sinfín de pip, pip piiiiipssss, podés pedirle que te alerte de la mayoría de las cosas haciéndote vibrar el asiento, al principio es raro, pero después lo agradecés.
emata el equipo multimedia con pantalla grande, sistema simple de uso, navegador propio, Apple Carplay y Android Auto y el genial servicio de OnStar.
Chevrolet hace referencia a seguridad 360 con la Equinox y esto tiene que ver con que te cuida por todos lados. Por un lado tenés detector de punto ciego que no solo te avisa de lo que no ves, sino que por diferecnial de velocidad te recomienda no cambiar de carril para que no choquen de atrás. Los mismos radares se usan para avisarte que viene tránsito cuando salís hacia atrás a 90º o 45º.

clava solo los frenos para minimizar o evitar un accidente

También hay sensores de cambio involuntario de carril que corrige automáticamente la dirección y aviso de colisión inminente (por diferencial de velocidad) que reconoce peatones y clava los frenos para minimizar o evitar un accidente.
Comportamiento dinámico: cuestión de balance

La Equinox recurre a la misma plataforma que el Cruze, pero hay un par de diferencias importantes, por un lado atrás hay suspensión multibrazo, por el otro hay un 1.5L turbo de 172 CV y 272 Nm entre 2.500 y 4.500 giros. La trasmisión es delantera o integral previo paso por una caja automática de 6 cambios.
En la vida real no se siente especialmente rápida, de hecho el 0 a 100 km/h es de 9,2 segundos, pero el empuje de todo ese torque entre cambios se hace sentir, por ejemplo con una recuperación de 80 a 120 km/h en 7,8 segundos. Ya sea en ciudad como en ruta la caja automática trabaja bien, lo único criticable es que no tiene levas y para paso secuencial de cambios hay que ir a la posición L (¿?) y usar unas teclas en la parte superior del pomo. Dirección, suspensiones y frenos están calibrados en el punto justo de equilibrio, ni muy suave, ni muy áspero, ni lento, ni híper sensible.

Dirección, suspensiones y frenos están calibrados en el punto justo
En ruta, a 120 km/h reales (125 de velocímetro) la sexta larga relaja al motor a unas 2.500 vueltas. Sumando esto a la buena insonorización de la cabina y confort de asientos, tenés para irte a un viaje largo sin parar… o al menos vas a tenés que parar cada 708 kilómetros ya que el tanque es de 59L y consume 8,33 L/100 km. En ciudad la mejor medida fue de 11,4 L/100 km, que no es la ideal (DS 7 con potencia similar gastó casi 1 litro menos y Tiguan de 150 CV bajó los 10 L/100 km) pero tampoco es exagerado para un vehículo de este porte, potencia y tracción integral.

Conclusiones

Los modelos para el mercado “gringo” solían estar en déficit respecto de los destinados a otros destinos como Europa, si bien eran más grandes, prácticos, potentes y bien equipados, pero carecían de refinamiento, calidad, buenos consumos y -en mi parecer- de diseño (ojo, la mayoría de las veces).
Ahora, la Equinox, modelo que ya va por su tercera generación, muestra un cambio radical en la historia, aún no me termina de convencer el diseño y los plásticos del tablero podrían ser mejores, pero está muy bien en calidad y en primer nivel en mecánica, refinamiento, seguridad, tecnología y equipamiento. ¿Cómo queda respecto de sus competidores? Como producto muy bien, ahora falta saber si te gusta a vos y si el precio te convence, para eso haciendo click acá podés ir al Comparador de Autocosmos para enfrentarla contra el modelo que quieras.